La vida no es un bien reemplazable

Esta semana todos hemos sido testigos de la inexplicable intervención y fallecimiento de Alex Gensollen en las instalaciones de la tienda Oechsle, en el centro comercial Real Plaza de San Borja, Lima. Gensollen habría fallecido producto de los golpes y torturas a las que fue sometido, tras la intervención de cinco agentes de seguridad de las empresas I.SEG y Liderman. Las empresas involucradas han lamentado lo sucedido, y han anunciado que de determinarse su responsabilidad tomarán las medidas correctivas necesarias. Sin embargo, ninguna de esas medidas devolverá la vida de Alex Gensollen. La vida de una persona no es un bien reemplazable, que pueda ser restaurado o reparado económicamente.