¿Sector privado excluido?

El pasado 25 de septiembre la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP) emitió un comunicado afirmando que el gobierno del presidente Pedro Castillo había excluido al sector privado del Grupo de Trabajo Sectorial para el desarrollo del sector agrario y de riego. Los representantes de los empresarios sostienen que esta exclusión es una muestra de incoherencia del gobierno, ya que contradice sus declaraciones y acciones.

El pasado 25 de septiembre la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP) emitió un comunicado afirmando que el gobierno del presidente Pedro Castillo había excluido al sector privado del Grupo de Trabajo Sectorial para el desarrollo del sector agrario y de riego. Los representantes de los empresarios sostienen que esta exclusión es una muestra de incoherencia del gobierno, ya que contradice sus declaraciones y acciones.

¿Pero podemos hablar de una real exclusión del sector privado? Durante décadas los gobiernos se han convertido en representantes directos del empresariado, convirtiendo rápidamente en normativa las propuestas de este sector. Recordamos el paro agrario del año pasado en contra del régimen laboral agrario, que fue extendido durante 30 años tomando en cuenta solo el beneficio de la clase empresarial.

La situación no es muy diferente ahora. Los empresarios continúan con una importante representación mediática, donde día a día se exponen sus posiciones, y se critican abiertamente las propuestas de regulación que presenta el gobierno o los representantes sindicales. Tampoco podemos olvidar que en el congreso tienen varias bancadas que respaldan sus posiciones. Durante este tiempo, diversos representantes de los empresarios han tenido reuniones bilaterales así como con congresistas. Todas ellas han quedado registradas en los registros de visitas que las instituciones públicas deben llevar.

Quizas el problema real para el gremio empresarial no sea que son excluidos, sino que su voz ya no es la única escuchada. Las elecciones han permitido expresarse a un importante sector de la población que exigía cambios. Quizás ha llegado el momento de escuchar y darle prioridad a otras voces, que han venido siendo permanentemente excluidas.