El santuario del Pariacaca en riesgo por la actividad minera

El pasado 18 de junio ocurrió una confrontación entre comuneros de Huarochirí con la empresa minera Prospex, frente a la denuncia de una posible contaminación de las aguas de la laguna de Suyioc, que es a su vez afluente del río mala. El hecho fue utilizado, además, por algunos medios para vincularlo a un supuesto “atentado terrorista” relacionándolo al presidente electo Pedro Castillo.

Según, Alberto Macasana Paucar, presidente de la comunidad campesina de Llacuas, ubicada den el distrito de San Lorenzo de Quinti, provincia de Huarochirí; a fines del 2018 la minera informal Compex SAC ingresó a la zona. Las comunidades tuvieron una ardua lucha para expulsar a esa minera, que pretendía iniciar actividades en las cercanías del nevado. Luego de eso llegó la minera Prospex SA, que inicialmente buscó un acercamiento con las comunidades campesinas para sacar a la minería ilegal. Sin embargo, luego de esto la nueva minera inició operaciones y no se volvieron a comunicar con la comunidad, por lo que están trabajando sin su consentimiento. Lo que molesta a la comunidad es que se han ubicado en la cabecera de la laguna, por lo que los residuos que producen podrian caer en la laguna.

El conflicto con la minera fue utilizado por Beto Ortiz, en el programa que emite por Willax, como evidencia de un primer “acto terrorista” de Pedro Castillo. Macasana indicó que en el programa se aseguró que los comuneros fueron a echar raticida a la laguna, lo que descarta ya que de esa agua la comunidad cosecha, siembre y utiliza para vivir. Indicó que en ocasiones que se han acercado a la laguna han encontrado rastros de una sustancia parecida al aceite en los charcos de agua circundantes.

Despues de varios desencuentros con la minera organizaron una marcha pacífica el pasado 18 de junio, la cual fue acordada por los dirigientes de las comunidades. La convocatoria fue masiva y según el dirigente, la empresa se habia preparado para agregirlos. Los medios habrían reportado daños causados a la maquinaria e instalaciones de la minera, lo que según Macasana no fue planificado ni previsto.

El dirigiente indicó que han enviado diversos documentos a las autoridades como SERNANP, ya que la concesión está en la zona de amortiguamiento de la reserva Nor Yauyos Cochas.

Queda claro que hay un clima de tensión y falta de información en la zona. Como es una constante en otros conflictos socioambientales, una falta de acción oportuna hace que se acumulen las dudas, los temores, y finalmente se llegue a la confrontación. Es necesario que las autoridades competentes actúen con prontitud en la zona, que se realicen visitas y los estudios en el terreno para descartar cualquier posible impacto o contaminación de la actividad minera, y las comunidades puedan estar debidamente informadas y sean consultadas.

Fuente: Observatorio de Conflictos Mineros